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viernes, 24 de julio de 2009

Más grafiosis

Da la impresión de que estamos en plena expansión de esta enfermedad que ya describimos en alguna entrada anterior. Resulta descorazonador ver cómo no dejan de aparecer más y más olmos secos por todas partes. El efecto de la enfermedad es muy evidente entre los olmos de los márgenes de las carreteras (muchos se han secado este verano en, por ejemplo, el tramo entre Galaroza y Valdezufre). En el bosquecillo que se forma en los márgenes de la ribera del Odiel a su paso por Valdezufre se pueden ver, desde la carretera, muchos de estos olmos, con las hojas de esta primavera ya secas y de un color rojizo muy característico. Lo peor, sin embargo, está ocurriendo en la arboleda del Rodeo, en Aracena. Aquí, 13 enormes ejemplares de Ulmus minor, de unos 3 m de perímetro de tronco y unos 25 m de altura, formaban un conjunto único, un auténtico monumento natural. De los 13 árboles, 8 presentan síntomas avanzados de la enfermedad o están ya totalmente secos. En esta arboleda la enfermedad sigue una dinámica de libro. Recordamos que unas anillas colocadas en sus troncos debilitaron hasta casi secarlos totalmente a dos de estos olmos. Esa debilidad probablemente indujo un ataque de escolítidos que infectaron de grafiosis los dos olmos. Desde entonces la enfermedad se ha ido expandiendo hacia los demás árboles progresivamente, probablemente por contacto entre las raíces. Si no se hace nada y todo sigue según lo previsto, pronto los 13 árboles estarán secos.

(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

miércoles, 22 de abril de 2009

Poda de olmos en las Tenerías. Aracena

En este blog lo hemos comentado ya varias veces: Es increíble que tras varias epidemias de grafiosis y después de décadas de abandono y agresiones directas de diverso tipo, todavía tengamos en la Sierra la suerte de poder contar con varios grupos de olmos centenarios, restos de unas especies ya casi desaparecidas, que constituyen un auténtico monumento cultural y natural. Y como ya lo hemos contado, suponemos que nuestras autoridades están al tanto de que su obligación es conocer, cuidar y respetar este patrimonio.

Los olmos de Las Tenerías, como otros grupos de olmos en la Sierra que llevan tantos años de abandono, necesitaban una poda que los sanease y los revitalizase. Pero, como cualquiera que entienda algo del tema sabe, las podas suelen ser labores delicadas que hay que hacer con cuidado y pensárselas bien, porque condicionan el futuro del árbol. Mucho más en ejemplares de este valor, en los que la poda requiere unos buenos conocimientos sobre el tema y un trabajo cuidadoso y bien calculado.

Nada de esto se ha tenido en cuenta en la poda que acaban de hacerles a los olmos de Las Tenerías. De hecho, más que podarlos, los han terciado, una práctica que en arboricultura se aconseja sólo en casos excepcionales. Y no sólo eso: han cortado muchas ramas gruesas (muy gruesas) sin dejar tirasavias en ninguna de ellas; han cortado a una distancia incorrecta del tronco, dejando tocones libres que no podrán cicatrizar; han provocado desgarros de corteza en varias ramas de varios árboles; y no sólo han desaprovechado la oportunidad para equilibrar las copas sino que en muchos casos las han desequilibrado aún más. Todas estas prácticas tendrán consecuencias futuras. Aparte de los desequilibrios, es de esperar que todos estos cortes y heridas provoquen en un futuro la seca de ramas y la invasión de patógenos. De hecho, esto ya venía ocurriendo, y en la mayoría de los nuevos cortes se aprecia cómo la médula de estos árboles está ya afectada por las típicas pudriciones que se originan por heridas de poda.
Un desastre. Pulsando aquí podéis ver más fotos del estado en que han quedado los árboles, para que cada cual pueda sacar sus conclusiones.

Por cierto, en Internet hay muchas páginas con información básica sobre técnicas de poda en árboles, donde cualquiera puede contrastar nuestras opiniones. Por ejemplo, pulsando aquí podéis acceder a un bonito folleto de la Universidad de California y pulsando aquí, a una página web con información detallada sobre el tema.

A propósito de olmos, esta primavera hemos comprobado que varios de los olmos del recinto del Rodeo se han secado definitivamente, entre ellos, los que estaban anillados, que ya denunciamos aquí en su tiempo. Podéis ver las fotos de los árboles secos en aquella misma entrada: Olmos del Rodeo.

martes, 13 de enero de 2009

Plátanos de Almonaster

En la carretera que bordea Almonaster por arriba tenemos el mejor grupo de plátanos de sombra de toda la Sierra. Se trata de alrededor de 30 árboles, alineados a ambos lados de la carretera y distribuidos de forma bastante irregular a lo largo de casi un kilómetro. Son árboles bastante antiguos y, la mayoría, de un tamaño impresionante. Los hay que superan los 3.5 m de perímetro de tronco y 30 m de altura. Están entre los árboles ornamentales mayores de toda la Sierra y, en general, presentan un buen estado y no parecen haber sufrido desmoches ni podas abusivas. Esta arboleda es similar a las antiguas “alamedas” que ya hemos visto en otros pueblos, aunque a diferencia de aquellas, ésta está formada por plátanos, excepto por un viejo olmo, en bastante mal estado, que aparece intercalado entre las filas de plátanos… Quizás aquí también hubiera originalmente olmos que, por algún motivo, fueron luego sustituidos por plátanos.

(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

sábado, 15 de noviembre de 2008

Corta de árboles en Linares

La semana pasada cortaron varios árboles del parquecito de Linares, el que está junto a la Iglesia, por encima de la plaza de toros. Por ahora han cortado tres olivos centenarios que estaban junto a los columpios y un olmo con casi dos metros de perímetro de tronco. No sabemos cuál ha sido la justificación de esta corta, ni si está previsto continuarla con más árboles. Se corrió por ahí la voz de que iban a cortar también el alcornoque de la plaza de toros, pero por ahora sólo le han podado varias ramas bajas que, en principio, no comprometen su futuro. Por su tamaño, por el sitio inverosímil que ocupa y por constituir un rasgo distintivo del pueblo y su carácter, el alcornoque de la plaza de toros debería pasar a formar parte de un Inventario de Árboles Singulares de La Sierra y ser tratado con exquisito cuidado por las autoridades responsables.

(Gracias a G. Fernández por el aviso)
(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

martes, 23 de septiembre de 2008

Los olmos y la grafiosis

Desde muy antiguo, primero en Europa, y después en Norte América, los olmos han sido, con diferencia, el árbol ornamental preferido en pueblos y ciudades. Sus características los hacían los árboles ideales en los ambientes urbanos. Son de crecimiento rápido y pueden durar cientos de años, alcanzando un porte majestuoso. Son además bonitos, agradables, coloridos. La espesura de sus copas hace que ofrezcan una sombra fresca que reduce el calor del verano. En invierno, sin embargo, pierden las hojas, permitiendo la entrada de la luz y el sol. Y además son muy resistentes y soportan bien los trasplantes, los rigores del clima o los daños físicos (podas, rotura de ramas...), y se adaptan bien a distintos tipos de suelo (entre ellos el suelo compacto de las ciudades).

A principios del siglo XX, los olmos eran una constante en prácticamente todos los pueblos y ciudades de Europa y Norte América. Estos olmos, junto con los muchos que vivían de forma silvestre en los bosques, constituían poblaciones de cientos de millones de árboles. Hoy en día casi todos ellos han desaparecido a consecuencia de la grafiosis, una enfermedad provocada por un hongo. Las antiguas poblaciones de olmos están al borde de la extinción, y la grafiosis se ha convertido en una de las enfermedades vegetales más devastadoras de las que tengamos noticia.

La grafiosis, que al parecer procede de Asia, se ha extendido por el mundo en dos grandes oleadas. La primera se inició a principios del siglo XX en el noroeste de Europa y la causó el hongo Ophiostoma ulmi. La segunda, mucho más virulenta, la provocó otra especie del mismo género llamada Ophiostoma novo-ulmi. Esta segunda pandemia se inició en los años 80 y todavía perdura. El hongo se dispersa adherido a la superficie de unos pequeños escarabajos (escolítidos) que excavan galerías bajo la corteza de los olmos. Esta asociación de hongo y escolítidos resulta muy eficiente y hace que la enfermedad se expanda de forma casi imparable. A pesar de ello, en todos los países civilizados afectados se han puesto en marcha programas de investigación y actuación para intentar frenar la expansión de la enfermedad. Una iniciativa para divulgar el valor patrimonial de los olmos, puesta en marcha por el Ministerio de Medio Ambiente se puede ver en la página web de “Los últimos olmos ibéricos”. Si queréis saber más sobre este tema os recomendamos el programa emitido recientemente en "La Aventura del Saber" de tve (pulsa aquí).

La grafiosis también ha llegado a la Sierra y ha acabado con muchos de nuestros olmos. Ya en los años 70 se detectaron en nuestra comarca los primeros casos de árboles infectados por O. novo-ulmi, la especie más virulenta. Todavía hoy se siguen registrando casos. De hecho, este verano parece haber sido especialmente propicio a la enfermedad en nuestra comarca. Basta recorrer la carretera N-433 entre Aracena y Valdezufre para comprobar que muchos de los olmos pumila asilvestrados que crecen en los márgenes de la carretera empiezan a presentar los síntomas típicos de la enfermedad o están ya totalmente secos (Pulsa aquí para ver algunas imágenes).

Por suerte, y a pesar de los pesares, todavía quedan algunos olmos singulares en nuestra comarca. Por desgracia, la mayoría de ellos se encuentran en un estado de abandono lamentable, cuando no son directamente agredidos por las autoridades responsables. Varios casos hemos recogido ya en las páginas de este blog. A continuación presentamos algunos más.

El Olmo de Cortelazor

Este es sin duda uno de los árboles más emblemáticos de la Sierra. Se encuentra en la Plaza del Olmo, en el corazón del pueblo de Cortelazor y constituye una auténtica reliquia. Tiene un tronco enorme (unos 5,2 m de perímetro) y se le calcula una edad aproximada de 400 años. Sin embargo, los muchos avatares que habrá sufrido a lo largo de su vida han hecho que este árbol no tenga ni el aspecto impresionante ni el porte magnífico que serían de esperar de un ejemplar tan antiguo. Su tronco está hueco y tiene una enorme grieta vertical que amenaza con partirlo en dos. De hecho, si todavía el olmo se mantiene en pié es gracias a los desvelos de Kiko, que hace las veces de jardinero del pueblo. Él puso un cable alrededor del tronco que evita que se desgarre, apuntaló las ramas más pesadas y mantiene el árbol podado intentando equilibrar el peso de la copa.
Este árbol fue incluido en el segundo tomo del catálogo de Árboles Monumentales de España editado en 2005 por la Compañía Logística de Hidrocarburos CLH, S.A. En su ficha (pulsar aquí)pone que “El ayuntamiento de Cortelazor la Real ha iniciado los trámites con la Consejería de Medio Ambiente para declarar este olmo Monumento Natural”. Sin embargo, hasta donde nosotros sabemos, por el momento ninguna de las administraciones ha dedicado ni atención ni recursos especiales para su protección y mantenimiento.

(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

Olmos de Galaroza

Galaroza tiene un problema pendiente. La carretera nacional N-433 bordea el pueblo tan de cerca que, en la práctica ocupa parte del casco urbano y constituye una auténtica, travesía. Esta nacional es la carretera principal que atraviesa la Sierra, y soporta un intenso e incesante tráfico de todo tipo de vehículos, incluidos camiones y autobuses. Por si esto fuera poco, en uno de los tramos de la travesía la carretera se estrecha tanto que queda el sitio justo para que se crucen dos coches. En ese tramo la carretera está limitada a un lado por un talud, y al otro, por una fila de olmos. Son unos 20 olmos centenarios, grandes, de 2 a 3 m de perímetro de tronco. Entre el talud, la carretera y los olmos no queda el más mínimo espacio así que, al que tiene que recorrer a pie este tramo no le queda más remedio que hacerlo por la carretera y asumir el riesgo.
Como solución al problema, el anterior alcalde de Galaroza, D. José Lozano, propuso hace unos tres años cortar los olmos. Hubo manifestaciones de los vecinos y grupos ecologistas de la Sierra, y cortes de tráfico, y finalmente no cortaron los olmos pero los sometieron a un desmoche brutal e indiscriminado, que es el tratamiento de choque salvaje que las autoridades responsables, sin la más mínima idea ni interés, vienen aplicando a los árboles que plantean algún problema. Aunque luego rebroten, estos desmoches suelen a la larga provocar daños irreparables a los árboles. De hecho, al menos cuatro de estos olmos no han sobrevivido al verano y están totalmente secos...

El problema de esta travesía no son los olmos, que están ahí desde mucho antes de que vinieran los coches. Si quitaran los olmos la carretera ganaría como mucho un metro. Nos quedaríamos sin los árboles y seguiríamos teniendo el problema del intenso tráfico por la travesía y la falta de espacio seguro para los que tengan que recorrerla a pie.

(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

Olmos de Jabugo

En Jabugo también quedan todavía restos de una antigua “alameda”, un camino con árboles a la entrada del pueblo, parecido a los de Aracena y Galaroza. En Jabugo este camino lo ocupa ahora la carretera que conecta el pueblo con la nacional N-433 en dirección a El Repilado. También aquí los árboles más antiguos que encontramos son olmos montanos (Ulmus glabra). Hay unos 25 en un trayecto de poco menos de un kilómetro. Algunos tienen un tamaño imponente y, en general, sus troncos son de un grosor similar a los de Aracena y Galaroza (algunos de hasta 3 m de perímetro), lo que sugiere que probablemente todas estas alamedas tuvieran un origen común, a mediados o finales del siglo XIX.

Los olmos de Jabugo no han sufrido desmoches tan agresivos como los de otros pueblos y se encuentran en un estado de conservación mucho mejor. En realidad, en estos casos no se sabe si es mejor decir “en un estado de conservación mucho mejor” o “en un estado de abandono mucho más favorable”. Porque lo cierto es que nadie se ha ocupado nunca de estos árboles. De hecho, en Jabugo, estos olmos están distribuidos de forma muy irregular a lo largo de la carretera, lo que sugiere que muchos de los que formaban la arboleda original se han ido perdiendo sin que fueran luego repuestos. Sólo en el tramo más cercano al pueblo aparecen intercalados alguna morera, algún plátano de sombra y un par de ailantos.

Después de tantos años de abandono, los olmos de esta carretera necesitan un estudio técnico que sirva para inventariarlos y diagnosticar su estado, y una poda racional que elimine las ramas secas y peligrosas y los revitalice. No estaría de más que el ayuntamiento de Jabugo solicitase las competencias sobre estos árboles que son también parte del patrimonio del pueblo, y que aprovechase para adecentar y embellecer esta entrada al pueblo. Se podría habilitar un camino por el margen de la carretera, arreglar y reponer el arbolado, instalar bancos... aunque sólo sea por la gente de Jabugo a la que todavía le gusta salir a pasear o a hacer ejercicio por esta carretera a pesar del tráfico y de la ausencia de arcén y de barreras de seguridad.

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La galeruca de los olmos

A la salida de Higuera de la Sierra hacia Valdezufre hay algunos olmos pumila grandes, algunos formando parte del viario público y otros en jardines privados. Un poco más adelante, en el margen de la antigua carretera, hay muchos más, asilvestrados, con menos porte pero más densos. En estos árboles se ha concentrado este verano una plaga de galeruca con efectos espectaculares. La galeruca (Xanthogaleruca luteola) es un coleóptero que está distribuido más o menos por todo el hemisferio norte y que, tanto de larva como de adulto, se alimenta de las hojas de los olmos. Suelen comerse la parte verde de las hojas y respetar las nerviaciones. Cuando el ataque es tan fuerte como en este caso, las hojas pierden todo el verdor, adquieren un tono marrón-rojizo y acaban cayéndose. La galeruca por sí misma no suele matar los olmos, pero estos ataques tan fuertes los debilitan, facilitando así la entrada de escolítidos y, con ellos, de la grafiosis.



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miércoles, 7 de noviembre de 2007

Olmos del Rodeo. Aracena

En el Recinto de Exposiciones Ganaderas de Aracena, antes conocido como El Rodeo, tenemos una docena de magníficos olmos de gran tamaño. Como el recinto está habitualmente cerrado, y sólo se abre al público en ocasiones especiales como la feria de mayo o la feria del jamón, estos árboles están bastante olvidados y nos suelen pasar desapercibidos. Hace tiempo, dos de estos árboles fueron anillados para soportar las estructuras metálicas donde se estabula el ganado durante las exposiciones. A medida que estos árboles han ido creciendo, las anillas los han ido estrangulando, hasta tal punto que uno de ellos está ya casi seco, y el otro en bastante mal estado. Las anillas estaban ahí no por necesidad, sino simplemente porque a nadie se le había ocurrido quitarlas. Es un ejemplo más de la negligencia y la poca consideración que en estos pueblos demostramos hacia nuestros árboles. De hecho, ha bastado que esta Asociación alertara al ayuntamiento sobre esta situación para que los técnicos municipales retiraran las anillas inmediatamente (desde el ayuntamiento nos mandan las fotos de las cicatrices que así lo demuestran). Esperemos que no haya sido demasiado tarde.

(Pulsa en la foto para ver más imágenes)

Por desgracia nuestra denuncia sí llegó demasiado tarde y en la primavera de 2009 varios de estos olmos aparecen ya totalmente secos. (Pulsa en la foto para ver también estas imágenes)

jueves, 18 de octubre de 2007

Rotonda en Las Tenerías. Aracena


En los últimos meses, el “desarrollo urbanístico” de la zona le ha pasado factura a los olmos de Las Tenerías, que ya describíamos en una entrada anterior. De los 19 olmos que quedaban acaban de cortar tres para hacer una rotonda. Los tres estaban sanos y uno de ellos en particular era un ejemplar magnífico, con un tronco de 3.5 m de perímetro y un impresionante tamaño de copa. Además, la nueva urbanización que han construido frente al polideportivo está tan cerca de una de las hileras de olmos que casi roza los troncos de los árboles. De hecho, a estos árboles les han tenido que cortar ramas enormes para poder construir las casas. Éstas están tan cerca de los árboles que, probablemente, en pocos años éstos acaben convirtiéndose en un problema para las familias que habiten estas casas, creándose así un conflicto que habría que haber previsto.
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martes, 1 de mayo de 2007

Los olmos de Valdehelechoso. Aracena

En un plis-plas, casi sin que nos diéramos cuenta, cortaron dos olmos enormes de los tres que quedaban en la carretera de La Venta, frente a Valdehelechoso. ¿Por qué los cortaron? ¿Era necesario? ¿Suponían un peligro para la circulación? Bueno, parece evidente que uno de los dos árboles estaba en muy mal estado, si no totalmente seco, con grandes partes del tronco descortezadas... ¿y el otro? La última vez que lo vimos, en otoño, estaba, como todos los demás, sin hojas... Pero, ¿estaba seco?... Estas son las fotos que, por suerte, pudimos hacer antes de que los cortaran.
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domingo, 11 de marzo de 2007

Avda. Reina de los Ángeles. Aracena

Desde su inicio en la Plaza de San Pedro hasta el último chalet de la urbanización Aracenilla esta calle/avenida/carretera cuenta con unos 80 árboles, la mayoría de ellos plátanos, seguidos de moreras, gleditsias y olmos, además de algunos negundos y parasoles de China. Aquí encontramos algunos de los más bonitos, grandes y antiguos árboles de Aracena. Por ejemplo, frente al antiguo Colegio Menor hay un impresionante plátano con un tronco de 3 m de perímetro y unos 26 m de altura. A pocos metros hacia la Piscina Municipal, en esa misma acera, hay un olmo de parecidas dimensiones, también enorme a pesar de sufrir las malformaciones que le provocó un desmoche brutal hace muchos años. En Aracenilla hay algunos plátanos, no tan grandes, pero también muy bonitos.


Sin embargo, el estado general de esta arboleda es muy deficiente. Muchos de estos árboles han sufrido podas abusivas que han acelerado su decadencia. Un grupo de magníficos ejemplares al inicio de la avenida fueron desmochados indiscriminadamente en diciembre de 2005. Algunos de ellos no han sobrevivido a esta tala salvaje. Otros árboles de la avenida requieren urgentemente podas de regeneración. Algunos presentan ramas secas que amenazan con caerse. Otros están totalmente secos. Para colmo, las obras de urbanización en La Aguileja, han hecho desaparecer en el último mes un plátano y una morera en buen estado. Los alcorques vacíos y los huecos disponibles permitirían que esta avenida contara con 80-100 árboles más de los que ahora tiene. Las responsabilidad sobre estos árboles ha recaído hasta ahora en la Junta de Andalucía, aunque ahora que toda esta zona ha sido declarada urbana, es previsible que pase al ayuntamiento.

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viernes, 2 de marzo de 2007

Olmos de las Tenerías. Aracena

La entrada a Aracena por la carretera de Campofrío está flanqueada por dos hileras de enormes olmos centenarios. Son en total 19 olmos montanos (Ulmus glabra), de unos 20 m de altura y un perímetro medio de 2.5 m (aunque algunos de ellos llegan hasta los 3.5 m). Su estado de conservación actual es lamentable, ya que han estado en situación de total olvido y abandono durante muchos años. Forman una de las arboledas más antiguas del pueblo. Procede de esa antigua costumbre de colocar alineaciones de árboles en las carreteras de acceso a los pueblos. La gente solía salir del pueblo dando un paseo por estas zonas arboladas. De hecho, todavía hay mucha gente que sale a pasear, por ejemplo, por la Avenida de la Reina de los Ángeles, en Aracena. Ahora, en lugar de árboles, la costumbre viene siendo colocar a la entrada de los pueblos rotondas, polígonos industriales o supermercados. Árboles, pocos.
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